8.- EDUARDO DURAN GOMEZ EN LA ACADEMIA DE HISTORIA

El Codirector del gran diario santandereano, Vanguardia Liberal, el periodista e historiador Eduardo Durán Gómez, en el acto de su ingreso a la Academia Colombiana de Historia, dió lectura a un bien documentado ensayo sobre la personalidad y la obra de Alejandro Galvis Galvis, fundador de Vanguardia Liberal y activo dirigente político de la primera mitad del siglo Veinte.

Es realmente de muy buena ley para la depuración y el recto criterio de la historia, este tipo de estudios serios y ecuánimes, como el presentado a la Academia por Eduardo Durán Gómez, sobre personalidades tan discutidas de la política en el pasado, para librar su memoria de interpretaciones prevenidas y unilaterales, que no permiten a las generaciones futuras descubrir y evaluar las verdaderas calidades humanas, espirituales y morales, que hombres como Galvis Galvis, sin dejar de ser erguidos dirigentes de colectividades partidistas, adornaron en grado sumo su conducta de hombres de Estado y de fecunda acción en la vida política nacional.

Siguiendo precisamente el texto de las Memorias del doctor Alejandro Galvis Galvis, recordamos ahora, cómo este ilustre santandereano defendió con honesto criterio la Administración del General Pedro Nel Ospina; como abogó porque el liberalismo no se retirara del Gobierno y cómo la más elocuente página editorial publicada en la prensa nacional con motivo de la muerte del General Ospina en 1927, fue precisamente de su pluma.

En sus muy veraces “Memorias de un Político”, Alejandro Galvis Galvis, entre otras referencias al Gobierno de Pedro Nel Ospina, tiene la siguiente:

Yo como santandereano era francamente partidario de la colaboración liberal con el Presidente Ospina porque estaba haciendo un buen gobierno, de vigoroso impulso al progreso nacional; porque una de sus primeras providencias había sido la de acometer con empeño la construcción del Ferrocarril de Puerto Wilches, aspiración por la que tanto habíamos bregado, y porque aún a pesar de la violenta oposición que se le hacía  me daba cuenta de que obraba con imparcialidad y no menospreciaba ni perseguía a mi partido.” Pág.133

En Julio de 1927, con motivo de la muerte del General Ospina,

Alejandro Galvis Galvis, publicó en su periódico Vanguardia

Liberal, una de las más laudatorias y justicieras páginas sobre

la memoria del  ilustre expresidente. Dice, por ejemplo:

Nadie habría hecho lo que él. Todavía seguimos creyendo que el General Ospina en su cuatrienio realizó gran parte del programa liberal… Todo eso y mucho más hacen imperecedera la huella que el General Ospina dejó en las esferas oficiales y en el recuerdo de sus gobernados. Porque a más de un hombre de acción que hoy estaba en un lugar y mañana en otro, siempre en servicio de la República y de los intereses generales, fue un varón magnánimo, de temperamento democrático como el que más. Gustaba de alternar con los hijos del pueblo con la misma afabilidad que le era peculiar con los grandes señores, y su manera de ser siempre expansiva y franca abría a su paso por todas partes un amplio camino de simpatías. No en balde su fallecimiento ha conmovido al país y hecho vibrar hasta lo indecible las fibras más recónditas del sentimiento popular. Pág. 201

En realidad muy grato para la intelectualidad colombiana el ingreso a la Academia Nacional de Historia, de trabajadores de las letras e investigadores de la probidad de Durán Gómez, el notable biógrafo de ese gran estadista santandereano Gabriel Turbay; y muy oportunas y saludables intervenciones académicas como la suya, de tan justa ponderación y exégesis de un colombiano de las dimensiones de Alejandro Galvis Galvis, para que el país no se olvide de quienes realmente han hecho mucho a favor de Colombia, como estadistas y como hombres de empresa.
Santafé de Bogotá, Agosto de 1998

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