5.- El ensayo periodístico

Este tipo de ensayo exige concisión. Pero buena carga de incitaciones contemporáneas, de libertad y agilidad, de agudeza mental y emoción. Esta prosa supera en densidad y temperatura a la simple prosa periodística. En Colombia tenemos numerosos y respetables ejemplos, entre ellos, los grandes y tradicionales columnistas de la prensa nacional.
Generalmente los artículos de fondo incluyendo el editorial, que se publican en la prensa escrita son el producto de un tipo primicial y ecléctico de literatura de ideas elaborado por humanistas, o por especialistas con decidida vocación didáctica, expertos en ideas generales y con elevado sentido estético.
En estos trabajos literarios que aparecen diariamente en las páginas editoriales de los periódicos, descubrimos un gran esfuerzo de síntesis. La presencia de citas de textos breves de autores idóneos para reforzar una tesis, el claro afán de actualización, de dar en la clave del esclarecimiento, orientación y solución pragmática a inquietudes cotidianas, son siempre de interés. Encontramos y, esto particularmente en la prensa colombiana, una bien dosificada erudición de carácter histórico, literario y con énfasis en el campo de las ideas perennes. Hay en todo esto un tremendo afán pedagógico, orientador y de índole cultural.
Nuestros grandes columnistas, a la postre notables escritores, tienen siempre la habilidad de poner en sus escritos una bien equilibrada dosis de gracia en la forma y de humor en el fondo.
Es evidente que los mejores ensayos en lengua castellana aparecieron primero en periódicos. Así lo hizo en España particularmente don José Ortega y Gasset; don Bartolomé Mitre y Domingo Faustino Sarmiento en Argentina, Enrique Rodó en el Uruguay, Mariátegui en el Perú, Montalvo en el Ecuador y en México la plenitud magistral de Alfonso Reyes y Octavio Paz. Estos para no citar sino unos pocos, muy eminentes, y en Colombia, desde los próceres y sabios de la independencia, siguiendo con los pensadores y organizadores de la república en el siglo pasado, hasta la presente centuria desde don Baldomero Sanín Cano, Barrera Parra, Eduardo Caballero Calderón y por qué no el viejo estilista caldense Antonio J. Arango. La generación intelectual de Alzate Avendaño después, hasta nuestros columnistas actuales de los diarios, genuinos ensayistas como Otto Morales Benítez, Abelardo Forero Benavides, Plinio Apuleyo Mendoza, Alberto Zalamea, Ovidio Rincón, Fernando Londoño Hoyos, éste en sus breves pero densas notículas, Juan Diego Jaramillo, Mario Laserna Pinzón, Mariano Ospina Hernández,Rodrigo Ramírez Cardona -“Gaspar” en fin, los grandes columnistas de la prensa de Medellín, Barranquilla, Cali y Manizales.

C O N T E N I D O

1.-Pretexto más que texto
2.-Mejor el Ensayo…
3.-Cuidado con los Best-Seller
4.-Clases de Ensayo
5.-El Ensayo periodístico
6.-Superioridad del Ensayo sobre otros géneros
7.-La influencia del escritor público
8.-Ensayismo y su mecanismo de penetración
9.-Rol del ensayismo y del periodismo científico
10.-Concisión y claridad del lenguaje
11.-Ensayo periodístico y recursos literarios
12.-La sapiencia de Alberto Lleras
13.-Pensar bien y cómo
14.-El arte de dosificar
15.-Otra regla: un poco de gracia
A manera de conclusión

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