DIGRESIÓN SOBRE EL ENSAYO EN LA PRENSA

Por Héctor Ocampo Marín

INTRODUCCIÓN
Los lineamientos básicos de las teorías fundamentales y de los descubrimientos científicos, el análisis totalizador de las manifestaciones del arte y de la literatura, gracias al género ensayístico en sus manifestaciones artísticas y didácticas para diarios y revistas, han podido llegar reveladores y esclarecedores a las grandes masas letradas para satisfacer la curiosidad intelectual propia del ser humano.
Vale destacar aquí  el papel primicial particularmente en Colombia, del diarismo bien escrito en pro de la real culturización del país. Hoy, cuando un libro bien promocionado tiene un costo para el público de $10.000 ó 20.000 pesos, el periódico diario con un volumen de papel igual al del libro, sigue valiendo generalmente $200 o $300 pesos.
* * *
Guillermo de Torre en su trabajo analítico sobre el ensayismo de Ortega y Gasset se hace esta reflexión: “Se dirá que el ensayo no es un género puro. Pero qué género lo es? Por eso el ensayo ideal deberá sumar elementos de otros géneros próximos, pero remontándolos y superándolos, procediendo con más libertad de movimientos; será, en definitiva, creación en no menor grado que la poesía más empinada o la novela de más inventiva”.(1)
En el género epistolar encontramos grandes ensayos, hay novelas que son casi ensayos, no vamos muy lejos, “El Quijote” de Cervantes donde se mezcla de manera sabia lo filosófico y lo humorístico, lo moral y lo heroico, en fin se presenta la lucha eterna entre idealismo y materialismo. Hay discursos y conferencias que, por su estructura literaria y hondo mensaje se constituyen en valiosos ensayos. Esto mismo podemos decir de no pocas crónicas de alto caletre y de editoriales, casi comunes en el tráfago del diarismo colombiano.
Miguel de Montaigne el padre francés del ensayismo, en confianza hace la exégesis de su obra y dice que ella “no pinta el ser, sino su tránsito”. Al respecto Guillermo de Torre anota que el ensayista de Périgord, Montaigne, no escribe sobre “un pensamiento estático, sino sobre las vicisitudes de su yo en constante transformación”.
De Torre agrega que “el ensayo es el arte más la intención reflexiva.” Dice esto para hacer claridad en torno a la famosa expresión orteguiana: “El ensayo es la ciencia menos la prueba explícita”.
No podemos olvidar lo que anota don Miguel de Unamuno respecto al destino de sus ensayos: “Mi empeño ha sido, es y será que los que me lean, piensen y mediten en las cosas fundamentales, y no ha sido nunca mi intención darles pensamientos hechos”.(2)

C O N T E N I D O

1.-Pretexto más que texto
2.-Mejor el Ensayo…
3.-Cuidado con los Best-Seller
4.-Clases de Ensayo
5.-El Ensayo periodístico
6.-Superioridad del Ensayo sobre otros géneros
7.-La influencia del escritor público
8.-Ensayismo y su mecanismo de penetración
9.-Rol del ensayismo y del periodismo científico
10.-Concisión y claridad del lenguaje
11.-Ensayo periodístico y recursos literarios
12.-La sapiencia de Alberto Lleras
13.-Pensar bien y cómo
14.-El arte de dosificar
15.-Otra regla: un poco de gracia
A manera de conclusión

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